sábado, 13 de junio de 2009

Tan amargo y tan dulce.

O sea que no soy la única.
Al menos tres personas ayer dijeron que esa reacción es universal.
Si quienes lo dijeron hubieran sido cualquier persona, quizá la afirmación no tendría peso.
Pero la misma frase salió de la boca de tres mujeres independientes, maduras, de profesionistas exitosas, y, sí, de sus tres corazoncitos que alguna vez se sintieron tan deshechos como el mío. Trato de pensar en los pelmazos que tuvieron que haber sido sus parejas como para no poder ver lo maravillosas que son cada una de ellas y descubro que fueron igual de idiotas que la mía, que decidió rapidamente que no era capaz de estar solo ni un instante.
Lo interesante (y lo que dió pie a esta entrada) es que aún sabiendo que actuaron mal, que no merecen ni un instante más de nuestro pensamiento, y que valemos todas infinitamente más que ellos y que el vano trazo de mujer tras de la cual movieron las colas, mucho más que su propia inseguridad, mil veces más que su incapacidad de reconocer sus propias carencias emocionales; pasada la ira y la decepción inicial que trae consigo el descubrimiento y/o padecimiento de sus acciones, todas intentamos justificarlos.
Todas a una voz cerramos los ojos y dijimos "No es cierto","Tiene razón, estoy exagerando", "Son amigos, ¿quién soy yo para cuestionar su relación?", o "Pobrecito, se siente muy mal", "Es su personalidad" "Me necesita". Y me resulta increíble porque al pensarlo desde fuera, las escucho a ellas decir eso y me vuelvo loca ¿será posible que no vean lo que yo veo? ¿será que ellas no se miran a sí mismas, lo hermosas, amorosas, intelingentes que son? ¿lo mucho que tienen para dar a alguien que sí sea hombre y no simulacros? Y bueno, no lo ven, porque aún están adentro. Del mismo modo en que yo no veo por qué está mal que lo siga extrañando. Pero lo está.
De eso se trataba esta entrada, aunque dije tantas cosas que no creo que haya quedado claro. Del dolor alegre de seguir pensando en ellos. ¿Por qué no simplemente cancelarlos? Porque la mente repasa y escudriña cada instante compartido para tratar de encontrar en el los motivos para dejar de quererlos. Porque necesitamos convencernos de que se acabó. Sin embargo, aunque la mente encuentre una y mil veces motivos de sobra para el olvido, el corazón se resiste a dejar ir lo que alguna vez lo hizo feliz. Y esto último me lo dijo un hombre, no es invento mío (y no, no es gay): "Sé que hizo mal, y no la disculpo, pero ese engaño me hizo feliz alguna vez y esa felicidad es con lo que me quedo".
Dejo el enlace a una canción que enlaza la entrada anterior, es mi canción favorita de la película que mencioné: http://www.youtube.com/watch?v=AzWw9CrIPMg

You are in my blood like holy wine
Oh, and you taste so bitter and taste so sweet
Oh I could drink a case of you
I could drink a case of you darling.
And I would still be on my feet
Oh Id still be on my feet

I am a lonely painter
I live in a box of paints
Im frightened by the devil
And Im drawn to those ones that aint afraid
I remember that time that you told me, you said
Love is touching souls
Surely you touched mine
Cause part of you pours out of me
In these lines from time to time.

3 comentarios:

  1. Oye, sabía que usarías mi frase jajaja! y no, no soy gay, pero este tipo de temas me cagan xD!!, hablar de amor y sentimientos es como la política y religión dan muchas vueltas y nunca se llega a nada xD!!.

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  2. Mmmmm es difícil hablar de amor (al igual que política y religión) porque uno está tan ensimismado en sus ideales y esperanzas, en sus despotriques y sus temores, que no puede vislumbrar más allá de lo que el corazón roto le permite.
    Entonces con esto que acabo de decir, se entiende porque a pesar de que todo el mundo nos presente soluciones alternas, nosotros estúpidamente nos aferramos a nuestro partido amoroso (político o religioso) y no lo soltamos...
    Y a esto, querida Itzel, se le llama paradigma.
    Me robaré mi comentario para escribir una entrada luego :D
    Sigue, tú sigue.

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  3. Es mejor vivir, el dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional... Pensar demasiado las cosas luego las arruina, y más darle vueltas a un tema tan trillado como este...

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